Rumanía asumió la presidencia de la Unión Europea pese a las diferencias con la Unión Europea

Desde el 1 de enero de 2019, Rumanía, uno de los países más pobres de la UE, asumió a Presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea.
Y ahora muchos temen que esto pueda llevar a una catástrofe. Durante 2 años el país sufría la crisis interna, la Comisión Europea culpaba a Bucarest por corrupción. Después de las elecciones parlamentarias en 2016, una coalición del Partido Socialdemócrata (PSD) y Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), gobernaba en el país. La coalición promueve la reforma judicial que ha sido criticada por Bruselas. Muchas leyes aprobadas en 2018 debilitan la independencia de la justicia y tienen por objeto evitar el enjuiciamiento penal de los políticos corruptos.
Pero hoy en día la Unión Europea tiene que seguir adelante con los temas siguientes de la agenda europea: la salida de Gran Bretaña de la UE (Brexit), las próximas elecciones al Parlamento Europeo en mayo, el acuerdo sobre el presupuesto europeo para 2021-2027 y la solución de la crisis migratoria. Por eso, la mayoría de los críticos consideran que el gobierno rumano, en realidad, sea incompetente y no esté listo para realizar estas tareas, porque el país tiene muchos problemas internos.
La llegada a la presidencia de uno de los miembros más nuevos de la UE fue duramente criticada por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, quien había afirmado al diario alemán ‘Die Welt’, que estaba esperando este inevitable cambio sin entusiasmo. Tiene dudas que el gobierno rumano esté técnicamente bien preparado para presidir el Consejo de la UE, y que sea capaz de actuar con prudencia y escuchar a los demás. Además, aseguró que el gobierno de Bucarest aún no había entendido completamente lo que significaba presidir los países de la UE. Juncker considera que el estado actual de la política rumana es tal que el país no puede actuar como una “entidad compacta” en Europa.
Sin embargo, el problema de la integración de los países de los Balcanes se transforme en un obstáculo durante la presidencia de Rumanía. Rumanía tratará de concentrarse en resolver los conflictos regionales en los Balcanes con ayuda de los esfuerzos paneuropeos y en atraer inversiones europeas. La mayoría de los países europeos cree que esto podría incrementar la tensión entre los países occidentales y orientales, ya que el gobierno rumano asegura que este problema es prioritario. Esto me lo recuerdo el tiempo durante la presidencia de Bulgaria en la primera mitad de 2018, donde prestaba mucha atención a los países de los Balcanes, sus necesidades y problemas.
Actualmente, la Unión Europea tiene mucho en qué pensar y no está claro, cómo Rumanía va a afrontar los desafíos que afronta la comunidad europea, teniendo en cuenta la mala situación política en el país y la desconfianza a las acciones futuras del gobierno rumano no solo por parte de los países miembros, sino también del presidente de la Comisión Europea. Todavía no había dicha desconfianza en el país presidente de la UE. De hecho, ha sido destacado por algunos que Rumanía debería abandonar su presidencia en el Consejo de la UE.
¡No importa lo que parezca, pienso, no tenemos que ser tan críticos, y el nuevo presidente de la UE merece una oportunidad!

EEUU vs Francia: ¿una batalla por la dominación mundial o erosión del orden mundial?

La creación de un ejército europeo plantea más interrogantes y conflictos entre los líderes europeos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, es el principal promotor de esta idea. Según su opinión, Europa debe crear su propio ejército para protegerse no solo de China y Rusia, sino también de los EE.UU. “No protegeremos a los europeos si no decidimos tener un verdadero ejército europeo…debemos tener una Europa que se defienda a sí misma sin depender de Estados Unidos”, sostuvo el mandatario francés. Sin duda, eso provocó un conflicto entre los líderes de Francia y los Estados Unidos.
Entonces, Trump dijo en Twitter que tales declaraciones de Macron son “muy insultantes”.
Pero hace apenas un año, Trump dio a entender que los aliados europeos de la OTAN no podían contar con los EEUU en la esfera de la seguridad europea.
Trump nunca quiso enfrentarse con Europa por la dominación militar. Es más importante para él que los líderes europeos de la OTAN compren más armas estadounidenses. Y por eso no le gusta a Trump el asunto de la creación de un ejército europeo.
Asimismo, Macron expresó su punta de vista. “No quiero que los europeos aumenten su presupuesto de defensa para comprar armas americanas u otras. Si aumentamos el presupuesto es para construir nuestra autonomía”, declaró el mandatario galo.
Por lo tanto, Macron no quiere que los estadounidenses tengan dinero europeo. Qué se queden en Europa. Todo el mundo sabe que Francia es uno de los productores de arma más grandes en Europa, y el líder francés trata de sacar ventaja de esto. Además, el mandatario galo posiciona ahora como el ferviente partidario de la UE en el complejo entorno actual: Brexit, la crisis migratoria, el crecimiento de los ultraderechistas, y falta de la libertad de palabra.
Pero no hay que olvidar que en julio Trump llamó a la Unión Europea “enemigo de los Estados Unidos”… La preocupación de Trump no es una casualidad.Entiende muy bien que su estrategia de la destabilización de la UE tiene un efecto negativo. A pesar del Brexit, la UE es solidario como nunca antes. Además, Washington ve que la industria de defensa europea está en peligro, y que finalmente pueda cerrar el mercado de la UE para las exportaciones de los Estados Unidos.
Además de opositores de la idea de la creación de un ejército europeo, hay los defensores. Por ejemplo, Angela Merkel, la canciller de Alemania, apoyó la propuesta del presidente de Francia y declaró que la creación de un ejército europeo real debería llegar como complemento de la Alianza Atlántica. Y pronto podremos verificar sus palabras. Es que, Alemania tendrá que comprar cazas para finales de año. Veamos, si ella elija a los proveedores europeos o compre cazas furtivos estadounidenses F-35, como lo hizo Bélgica…
Creo que el presidente estadounidense ya les dio a entender a los líderes europeos que las autoridades estadounidenses actuales era aún menos predecibles que parecía a primera vista. Y pueda deteriorar las relaciones con sus socios en su favor. Y ahora 3 principales jugadores de la UE apoyan la idea de la creación de un ejército europeo en contra de los deseos de los Estados Unidos: el presidente de Francia, la canciller de Alemania y el presidente de la Comisión Europea.
No quiero que tales conflictos de Washington con sus aliados europeos perjudiquen la seguridad europea…

Continúan los escándalos en Europa por la crisis migratoria

La crisis migratoria se convierte en unas controversias entre los países de la Unión Europea.
Los días 8 y 9 de octubre en Lyon (Francia) los ministros de Interior de los 6 mayores países de la UE (G6) (Alemania, Francia, España, Italia, Gran Bretaña y Polonia) participaron en una reunión, la agenda de la cual fue la crisis migratoria. Sin duda, querría mucho resolver este problema una vez para siempre. Pero al parecer, no esta vez.
El primer día de la reunión podemos ver las tensiones entre los participantes de la cumbre. El vicepresidente del Gobierno italiano y ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, consideró el lunes que España se estuvo quedando sola en su política migratoria y se preguntó “cuánto tiempo podrá aguantar a un ritmo de llegadas de 700 inmigrantes clandestinos al día”.
Además el gobierno italiano intenta renunciar a la acogida de los refugiados y modificar los tratados de la inmigración. Matteo Salvini amenaza con cerrar los aeropuertos a los refugiados que regresan de Alemania. A pesar del tratado de Dublín que permite reenviar a los inmigrantes ilegales al país por el que entraron en la Unión Europea. Por otra parte, a mediados de septiembre el ministro del Interior alemán, Horst Seehofer, dijo que se había llegado a un acuerdo con Italia para devolución de solicitantes de asilo que se encuentran en la frontera de Alemania con Italia. Pero hasta la fecha este tratado no se ha firmado y, tal vez, no se firme.
Pero aún así, Francia está tratando de convencer a Italia de abandonar su “política de puertas cerradas”. El primer ministro francés, Edouard Philippe, le alienta a Matteo Salvini a que comience a trabajando en “la posición común de la Unión Europea” al asunto de la acogida de los inmigrantes. Probablemente, esto no funcione. Ya que todos recordamos el reciente conflicto entre Salvini y la administración del presidente francés, E.Macrón. A fines de agosto, Salvini criticó duramente a Macrón, calificándolo de “hipócrita” por rechazar a los inmigrantes mientras pontifica a otras naciones sobre la política de “fronteras abiertas”. Y agregó: ¿Es esta la Europa solidaria y que acoge de la que habla Macrón y los buenistas? Antes de dar las lecciones a los demás, invitaría al hipócrita presidente francés a reabrir sus fronteras y acoger a los miles de refugiados que había prometido recibir”.
En su torno, en junio el líder francés acusó a Salvini de “cinismo e irresponsabilidad”, después de que Italia decidiera cerrar sus puertos a los barcos de rescate humanitarios en el Mediterráneo. La semana pasada el ayudante de Macrón le acusó a Salvini que éste vivía de la crisis migratoria y bloqueaba todos los intentos de elaborar una política migratoria común de la UE.
Sin embargo, no puede decirse que Salvini no tiene aliados en París. Antes de viajar a Lyon, se reunió en Roma con la jefe del Frente Nacional, Marine Le Pen, quien había llegado a la conferencia sobre el Crecimiento económico y las perspectivas sociales en Europa de las naciones. La líder francesa de los ultraderechistas decidió unirse con Salvini para ganar las elecciones al Parlamento Europeo en mayo de 2019. Juntos pretenden llevar a cabo una ” la revolución del buen sentido” en la Unión Europea.
Hay que reconocer que la crisis migratoria está lejos de resolverse en casi todos los países de Europa. Y cada día éste solamente agudiza. Diariamente miles de refugiados de Oriente Medio y África penetran en la Europa próspera en busca de la vida mejor y más cómoda. Algunos países de la Unión Europea ya están tratando de resistir activamente, construyendo las cercas altas con alambre espinoso. Sin embargo, estos obstáculos ya no pueden detener los flujos migratorios.
Y no me gustaría que la crisis migratoria estuviera fuera de control y dañara de alguna manera a la comunidad europea, y finalmente, condujera a una división de la Unión Europea…

Otra evidencia de la falta de unidad en la UE

Desde 2015 el flujo migratorio no controlado ha sido uno de los principales objetivos de la Unión Europea. Pero, por desgracia, no hay la unidad de puntos de vista dentro de la UE en resolver el problema migratorio.
Recientemente hemos sido testigos de otra violación de la ley de migración en Italia. El lunes el consejo de ministros italiano ha aprobado una seria de las medidas duras contra la migración, el llamado decreto Salvini, por el nombre del Ministro del Interior italiano y vicepresidente del Gobierno.
“Estoy feliz. Un paso adelante para hacer que Italia sea más segura. De las palabras a los hechos”, escribió Salvini en sus redes sociales.
El decreto establece que el inmigrante que pide asilo y que comete un delito grave, como por ejemplo actos de terrorismo o abuso sexual, será expulsado inmediatamente. Aunque antes esto fue precedido por un largo proceso judicial con posibilidad de apelar esta decisión.
Además, este proyecto de ley prevé el rechazo del examen de las solicitudes de la concesión de asilo presentadas por las personas acusadas en narcotráfico.
Austria, Polonia y Eslovaquia también adoptan las medidas estrictas contra los inmigrantes.
Al mismo tiempo España, Alemania y Francia lideran un frente europeo sobre inmigración y tratan de resolver este gran problema, basándose en los valores democráticos. Hace unos días España y Francia acogieron a los inmigrantes rescatados por el Aquarius en el Mediterráneo. Esto es un claro ejemplo de que estos países desean alcanzar una “solución europea integrada, estable y permanente” en cuestiones migratorias.
Por desgracia, hoy en día los países de la Unión Europea están lejos de encontrar una solución convenida de la crisis migratoria. Durante mucho tiempo los jefes de los estados europeos trataron de llegar a una avenencia sobre la cuestión migratoria pero no pudieron hacerlo. Creo que Europa debe elaborar una política migratoria común, ya que no todos los países participantes de la UE acuerdan aceptar al número proporcional de los inmigrantes, socavando así el principio de unidad europea. Como resultado, el futuro de la Unión Europea está en peligro.
En segundo lugar, la ausencia de unidad genera incertidumbre. Esto, a su vez, ha suscitado inquietudes entre la población europea y ha abierto el camino al populismo.

Los ciudadanos de la Unión Europea están preocupados mucho por lo que los recién llegados puedan subir los índices de criminalidad y desempleo en Europa, destruir la cohesión social, y entonces Europa nunca volverá a la época de prosperidad.

El problema del racismo divide a la selección alemana

Recientemente he escrito un material sobre el futbolista de la selección alemana de fútbol de origen turco, Mesut Özil, que no fue aceptado en la sociedad alemana y le percibieron como un inmigrante. Para resolver este problema, el hashtag #MeTwo (Yo dos) fue lanzado en Twitter para que miles de inmigrantes compartieran sus experiencias de discriminación que habían sufrido en la vida diaria debido a su origen étnico. Pero los debates de racismo en Alemania no han desaparecido.
Hoy hemos enterado que toda la selección alemana de fútbol se divide en 2 grupos por motivos de nacionalidad.

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Según el diario alemán Der Spiegel, unos se llaman „Kanaken“ (un insulto contra los inmigrantes turcos en Alemania). En este grupo se incluyen Jerome Boateng, Mesut Özil, Ilkay Gundogan, Antonio Rüdiger y Julian Draxler.
Otro grupo que se llama “Kartoffeln” (un apodo utilizado por los turcos respecto a los residentes de Alemania), está integrado por los futbolistas de origen alemán. Uno de ellos es Thomas Müller, que usaba a menudo burlas e insultos dirigidos hacia los inmigrantes y sus comportamientos.
Otro motivo de desacuerdo en la selección alemana fue el estilo de vida de los jugadores. Pues, los inmigrantes se comportan tradicionalmente más relajado, escuchan la música agresiva (rap), llevan joyas caras y prefieren las carreras en los autos deportivos. A su vez, los jugadores de origen alemán se distinguen por su actitud modesta.
Y aunque ninguno de los jugadores no respondió oficialmente de los desacuerdos dentro del equipo, creo que esta información apareció en los medios alemanes por una razón. No puedo creer que esto suceda, ya que la selección nacional debería ser un ejemplo de integración al pueblo. Y hace muy poco, Angela Merkel ha declarado, si alguien de los inmigrantes en Alemania habla de la actitud mala o negativa hacia él en la sociedad, hay que examinar esta situación y resolverla. Supongo que nadie discutió este problema, ya que el problema de racismo y discriminación se ha vuelto más popular en Alemania. Aunque este país más grande de la Unión Europea inundó con musulmanes a toda Europa. Me gustaría que el gobierno alemán hablara menos y hiciera más acerca del problema de la inmigración. Sin embargo, si hoy en día hay conflictos entre naciones con unas culturas y tradiciones similares, por ejemplo entre españoles y vascos, podemos imaginar el alcance de los conflictos futuros en toda la Unión Europea…

¿De verdad Alemania necesita a España?

Estoy muy interesada en pensar ¿cómo terminará el nuevo acuerdo entre Alemania y España sobre crisis migratoria, y con qué propósito la canciller alemana, Angela Merkel, está tratando establecer relaciones estrechas con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez?
Pues, Pedro Sánchez fue el primero en concertar un acuerdo bilateral con Alemania sobre la devolución de los inmigrantes ilegales. Gracias a este acuerdo, las autoridades alemanas podrán devolver con agilidad, en el plazo de 48 horas, a los solicitantes de asilo registrados por las autoridades españolas.
Ello puede deberse a que España es uno de los pocos países de la Unión Europea, donde ninguno de los partidos populistas forman parte del gobierno, lo que convierte al país en un importante aliado de Alemania.
¿A lo mejor Merkel piensa que si Madrid la apoya esta vez, lo hará cada vez en otros problemas de la política exterior?
O puede ser, que gracias a las consultas germano-hispanas, Merkel quiera recuperar la confianza del pueblo alemán y buscar apoyo con el objetivo de frenar el desafío de los conservadores bávaros, que exigen un giro derechista a su política migratoria.
En realidad, el gobierno y la sociedad española han mostrado su compasión a los inmigrantes, y al mismo tiempo, dieron a entender las realidades de los países fronterizos, que tienen que tomar unas medidas.
Creo que es la hora de pedir solidaridad a todos países de la UE, ya que la solución de la crisis migratoria es la tarea principal en el corto plazo. Y aunque ahora el presidente del Gobierno español expresa su pleno apoyo a la política de Merkel, una vez Madrid deje de gustar ser uno de los principales países receptores de inmigrantes…
Por todo lo dicho, la Unión Europea debería unirse para abordar el problema de los inmigrantes ilegales. Vamos a ver, para qué Merkel buscaba el apoyo de Sánchez y cómo este problema se resolverá en el futuro, pero en la próxima cumbre informal de la UE en Salzburgo (Austria) el 20 de septiembre los líderes tendrán que hacer “un paso más para reforzar la protección de las fronteras exteriores de la UE”. Además se prevé examinar los temas siguientes: la capacidad de los países de la UE de luchar juntos contra la inmigración ilegal, encontrar la forma de resolver las consecuencias de la reciente crisis migratoria y superar las preocupaciones sobre el futuro de los flujos migratorios no controlados.