¿Cómo terminó realmente la cumbre de la OTAN?

Presidente de los EE.UU. … Trump… Mucha gente le odia, teme, admira, no le comprende. Él es el principal creador de noticias para los importantes medios de comunicación del mundo. Este verdadero hombre de negocios trata de reprimir a los socios menores, pero al mismo tiempo entabla diálogo en pie de igualdad con aquellos que no son débiles o aún más fuerte que él. Su estilo de gobierno no es similar al ninguno de sus predecesores en la Casa Blanca, y por eso se vuelve más interesante.

            Ahora se puede destacar que se preocupa solo por su propia imagen entre los estadounidenses y por el enriquecimiento del tesoro público. Está listo para destruir su propio régimen existente que fue establecido antes de su subida al poder para lograr altos resultados en este asunto. Él es agresivo con los socios europeos. Introduce nuevos aranceles en las importaciones. No le importa lo que digan desde Bruselas, París y Berlin. Simultáneamente, conduce diálogo con el dictador norcoreano, esperando el Premio Nobel de la Paz, y pasa al presidente ruso.

            Otro lugar donde mostró su comportamiento agresivo fue la cumbre de la OTAN. En vísperas de este evento, atacaba a unos socios europeos, enviandoles cartas. En ellas, afirmó la necesidad de aumentar los gastos de defensa al 2 % del PIB. Este mismo tema fue el principal en su discurso. Una vez más Trump declaró que su país no estuvo obligado a pagar por la seguridad de Europa. Con esta presión, intenta justificar las expectativas de sus electores, así como del Congreso, porque una de las promesas preelectorales era forzar a Europa a aumentar los gastos de defensa para poder defenderse.

            Y parecía que los políticos europeos no tenían ninguna respuesta para el presidente estadounidense. Esto solo pareció…Más tarde resultó, los líderes de Dinamarca expresaron su mayor desacuerdo con la demanda de Trump. El primer ministro de este pequeño país, Lars Løkke Rasmussen, dijo que su país no tenía nada qué avergonzarse, especialmente acerca de la asociación de la OTAN, y añadió que no todo se medía en dinero. El primer ministro citó las pérdidas humanas danesas en Iraq y Afganistán, que son comparables a las pérdidas estadounidenses en vista de la proporción de tamaño de ambos países. Los medios de comunicación daneses también informaron que después de esta declaración, Donald Trump le dijo al primer ministro danés que tenía un buen punto de vista.

Resulta que Trump entiende solo la fuerza. Es muy lamentable que los líderes europeos no apoyen este punto de vista de Rasmussen… O ¿es simplemente ahora?

¿Qué esperar de la cumbre de la OTAN en Bruselas?

La cumbre de la OTAN se celebrará en Bruselas del 11 al 12 de julio. Sin embargo, los miembros europeos de la alianza no esperan mucho este evento. La razón radica en una persona… el presidente estadounidense Donald Trump. Y ahora, según algunos observadores del ‘The New York Times’, los líderes europeos tratan de adivinar en qué estado de ánimo el jefe de la Casa Blanca llegue a la capital de Bélgica.
“Nadie sabe en qué estado de ánimo llegará: agresivo, o insultado a los aliados por los gastos inadecuados en la defensa, o como un fanfarrón, quien hace gala del reciente aumento de los gastos”, destaca el periodista Steven Erlanger.

Los aliados europeos están preocupados mucho por enfrentarse con este Trump que fue en la cumbre del G-7 en junio. Los presentes le caracterizaron como enojado, burlón y rudo, especialmente en relación con Justin Trudeau y Angela Merkel. Según las palabras del ex embajador de la OTAN, Nicholas Burns, “el asunto importante será la disuasión de Rusia por las fuerzas de la alianza en Europa Oriental, pero Trump pueda estropear todo por Putin”. Si Trump llega a mejorar las relaciones con Rusia y en fin, no entiende, lo que Moscú haga en cambio, esto causará confusión en la alianza del Atlántico Norte.

Según el presidente del Instituto Internacional de Investigaciones Estratégicas, François Heisbourg, Trump puede actuar instintivamente, tratando de concertar un negocio bilateral con Putin y sacrificar los intereses de la OTAN. Puede eliminar las sanciones impuestas por Crimea, cancelar las maniobras o retirar las tropas estadounidenses de los países bálticos. Lo vimos con Kim Jong-un.

Es posible que Donald Trump pueda aumentar los gastos en defensa común a los aliados estadounidenses de la OTAN, que no cumplen esa condición, hasta 2 % del PIB. Según ‘Defense News’, Trump ya ha enviado cartas a algunos de sus aliados de la OTAN en las que se quejaba de que no hayan contribuido lo suficiente a la Alianza Atlántica. Además, el líder estadounidense ha advirtido que este problema será un tema clave en la cumbre en Bruselas.

El único documento a este respecto se publicó en el periódico más importante de Noruega, VG, en el que fue publicada una carta enviada el 19 de junio a la primera ministra de Noruega Erna Solberg. Sin embargo, hay una información que algunos estados miembros de la OTAN han recibido cartas similares , y la revista Foreign Policy lo confirmó.

La carta noruega dice:
Noruega, sin embargo, sigue siendo el único país participante que comparte una frontera con Rusia, que carece de un plan creíble para gastar el 2% del PIB en las necesidades de defensa común. Entiendo la presión política interna ya que yo mismo he gastado un capital político considerable para aumentar nuestros gastos de defensa. Sin embargo, es cada vez más difícil explicar a los ciudadanos estadounidenses por qué algunos países siguen incumpliendo nuestros compromisos comunes de seguridad colectiva.

De hecho, también hay una versión opuesta. Es que el éxito de este foro es necesario para todos. Y la parte estadounidense puede hacer ciertos esfuerzos para suavizar la impresión negativa de la reunión anterior del G7, en la que los Estados Unidos se enfrentaron con sus aliados europeos y Canadá.

En cualquier caso, la próxima cumbre de la alianza del Atlántico Norte promete convertirse en uno de los más interesantes e impredecibles en los últimos años. Y los Estados Unidos desempeñarán un papel fundamental.

Sin embargo, en las realidades del mundo actual, esto no garantiza el fortalecimiento de la seguridad europea…

Trump recuerda el Holocausto pero se olvida de Europa

El 9 de mayo de 2018 el presidente estadounidense Donald Trump firmó la ley 447 o Justicia para Sobrevivientes no Compensados Hoy (JUST por sus siglas en inglés). Es interesante que se ocurrió al día siguiente después de la celebración en Europa del Día de la rendición de la Alemania nazi en 1945.
En su comunicado la Casa Blanca ha informado que la ley establece que se informen de las acciones de unos países en respecto de la gestión de bienes desde tiempos del Holocausto. El Secretario de Estado de los Estados Unidos tiene que informar al Congreso sobre la existencia de los bienes en 46 países a través de 18 meses. Si no se logra a encontrar a los herederos directos, los objetos serán entregados a las organizaciones que realizan investigaciones del Holocausto.
La ley 447 no menciona países específicos. Y la misma no les da ningún poder especial a los Estados Unidos. Sin embargo, esta ley causó la mayor reacción en Polonia. Uno de los fundadores del partido conservador y liberal polaco la Unión de la Política Real, el profesor de la Escuela Superior de Relaciones Internacionales y Estudios de América en Varsovia Stanisław Michalkiewicz dijo: “El 9 de mayo de 2018 Polonia finalmente perdió la Segunda Guerra Mundial … Los polacos tienen que pagar ahora 300 mil millones de dólares a los judíos por el hecho de que fueron asesinados por los alemanes”. Fue un grito del corazón en respuesta a la ley JUST. El presidente de Polonia, Andrzej Duda expresó el temor de que “esta ley fuera de cierta manera una amenaza que pudiera estar dirigida con respecto a Polonia”.
El siguiente paso de los EE.UU. que pueda complicar significativamente las relaciones de Washington y los aliados europeos, y esta vez con Varsovia. A pesar de todo, Polonia es uno de los principales promotores de los intereses estadounidenses en Europa, y después de Brexit se consideraba como el principal representante de los EE.UU. en la UE. Pero con tales asociados importantes los EE.UU. han estado dispuestos a enfrentarse por sus propias razones.
Un poco antes Washington abandanó el acuerdo nuclear con Irán y trasladó la embajada israelí de Tel Aviv a Jerusalén. Estas acciones del gobierno estadounidense (en concreto la situación relativa al Irán) provocaron las críticas y malentendidos de los socios norteamericanos en Europa. Sin embargo, la Casa Blanca no hace caso omiso de esto.
Todas acciones antes descritas del gobierno norteamericano se refieren en todo caso a Israel. Incluso ellas se realizan para satisfacer a la parte israelí. Y ¿por qué Trump está tratando de satisfacer a Israel? Puede haber varias respuestas. Y una de ellas puede ser que Donald Trump espera que estas acciones no se escapen al control de los clanes judíos de los EE.UU. y ellos ayudan a evitar el impeachment. El peligro de impeachment sigue siendo preocupar al presidente de los Estados Unidos y a todo el mundo. Los demócratas y una parte de republicanos están esperando a nuevas errores de Trump. Por eso, todas esas acciones están orientadas a la búsqueda de apoyo por parte de los Soros, los Rothschild, y otros representantes de una poderosa oficina de judíos en los EE.UU.
Resulta que Donald Trump tema perder su presidencia. Y todas estas acciones que son capaces de dañar a la seguridad europea y mundial, tienen por objeto mantener su puesto en la Casa Blanca. Es evidente que las actuales autoridades norteamericanas son más impredecibles lo que parecía a primera vista. Y en sus intereses personales puede seguir deteriorando las relaciones con socios a largo plazo.

El juicio final está cerca. ¿Quién será el nuevo John Connor?

Hace unos días el mundo estaba al borde de una catástrofe terrible. Los EE.UU., Gran Bretaña y Francia atacaron los objetivos militares en Siria en respuesta a un ataque químico en la ciudad de Duma. En parte, esto se parece al sujeto de las películas ‘Terminator’ y ‘Terminator 2: el juicio final’ del director norteamericano James Cameron. Les recuerdo que los personajes de las películas intentan evitar una futura guerra nuclear en el mundo. Una inteligencia artificial de Skynet sin control, que dirige toda la potencia militar estadounidense, debe iniciar esa guerra al lanzar ataques nucleares contra Rusia que pueda contraatacar con su arma nuclear. Como resultado, 3 mil millones de personas morirán y el juicio final llegará.
Ese juicio final ya casi ha llegado el sábado pasado cuando los misiles estadounidenses, británicos y franceses se han puesto en marcha contra Siria. Estos países actuaron como Skynet. Estoy de acuerdo que ellos no participaron en ataques contra Rusia. Pero en Siria hay muchos militares rusos. Y Putin podría simplemente colocar su Fuerzas Armadas en una de las instalaciones afectadas. Esto les dió la oportunidad a los rusos contraatacar. Entonces, el juicio final sea. Parece que el hombre (el presidente estadounidense Donald Trump) quien mandó atacar no fuera una persona de carne y hueso sino que fuera un robot – terminator T-1000. Es que él puede tomar cualquier apariencia. No se puede explicar nada más el deseo maniático del líder estadounidense a iniciar nueva guerra mundial. The Wall Street Journal ha escrito que Trump consideró la posibilidad de atacar a los objetivos de Irán y Rusia en el territorio sirio.
No hay que pensar que una falta de participación del país en esa campaña militar se conserve la integridad y salve a la población. Los estados que no participan, solo aceptan su destino. A estos países, incluso España, les necesita el momento de convertirse en una especie de John Connor y salvar al mundo de una catástrofe inminente.

Soros usa Bitcoin para financiar el terrorismo

Últimamente ha aumentado el interés de la Fundación Soros y Rockfellers por invertir en las criptomonedas. Y hay una razón. Hace poco Soros llamó al bitcoin una pompa de jabón pero ahora cambió su actitud hacia los activos digitales y decidió utilizarlos para sus propios fines. El diario estadounidense The Wall Street Journal (https://www.wsj.com/articles/jihadists-see-a-funding-boon-in-bitcoin-1519131601?mod=searchresults&page=1&pos=3) asegura que las criptomonedas ayudan a eludir las limitaciones del sistema bancario global, dedicado a combatir el terrorismo y blanqueo de dinero. Con ayuda de las criptomonedas los usuarios pueden convertir las divisas digitales en convencionales, ingresarlas en crédito o cuenta bancaria, y después sacar dinero de cajero automático.
Escribía muchas veces en mis artículos que el multimillonario estadounidense George Soros es una figura polémica que estaba acostumbrado a aprovecharse de los problemas de otras personas. Les recuerdo que fue él quien organizó la caída de la libra esterlina en 1992 lo que le permitió ganar más de mil millones de dólares al día. A través de varios fondos participaba en los conflictos militares en Siria, Yemen, Ucrania, en repetidas ocasiones creaba el caos en Europa lo que le permitió influir en los procesos políticos en las diferentes partes del mundo. La creación de Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) se realizó con su participación. Soros financia el terrorismo. Cuanto más grande caos, más dinero. Sin embargo, actúa con cuidado y por lo tanto, no hay evidencia directa de que está involucrado en todo lo que pasó en el mundo.
Tal vez Soros siga su escenario otra vez. Es muy posible que el bitcoin sea la moneda de terroristas. La popularidad de las criptomonedas entre las agrupaciones terroristas en Medio Oriente aumenta constantemente. Por ejemplo, la organización de ‘Al-Sadaka’, proporcionando apoyo a yihad, en su Twitter ha publicado un vídeo en el que llama a donar anónimamente a través de las criptomonedas e indica la dirección de cartera de bitcoin, para mejorar las condiciones de vida de los militantes en Siria.
Soros es un hombre de negocios que calcula los pasos de antemano y si ha decidido invertir en criptomonedas, hay razones. Por consiguiente, señor Soros utiliza las criptomonedas para financiar las agrupaciones terroristas con el fin de crear caos en el mundo y promover su propios intereses.

 

¿Comodidad o compromiso? Alternativa difícil para EE.UU.

Durante muchas décadas, el Ejército estadounidense ha pretendido ser el garante principal de seguridad para los socios en la Alianza del Atlántico Norte y otros estados leales a Washington. Pero, ¿es realmente así?
En octubre o noviembre se informó que EE.UU. retirara su contingente militar desde Lituania (https://en.delfi.lt/lithuania/defence/us-stops-rotating-troops-in-lithuania-send-them-to-drills-general.d?id=76197235, https://en.delfi.lt/corporate/the-usa-ends-its-troops-deployment-in-lithuania-what-does-this-mean.d?id=76299967). Este hecho no había sido publicado en ninguna parte. Comentando su retirada de las tropas, el general estadounidense Ben Hodges declaró que las Fuerzas Armadas de EE.UU. regresarían a a Lituania para participar en los ejercicios militares. El gobierno lituano no se ha explicado esta noticia triste para ellos hasta ahora. Además, ¿qué puede decir un Estado pequeño a su aliado principal, que le prometió defender y proteger siempre?
Las ediciones lituanas expresaron cierto disgusto de la retirada de los americanos. Algunas de ellas compararon las acciones de sus socios estadounidenses con el nuevo Pacto Ribbentrop-Mólotov. Otros bromearon que Rusia se volvía “más débil, porque quiso avasallar más a Europa. Tal vez, a todo el mundo”. A este respecto, según los medios de comunicación lituanos, el rechazo de la Casa Blanca de la rotación de los contingentes en Lituania es muy horrible como un cadáver (http://www.ekspertai.eu/rotacijakaip-kraujo-syvaibe-ju-zmogus-ne-zmoguso-lavonaskraujo-gali-buti/).
Me parece que este paso desvalore un poco las declaraciones de Washington sobre la disposición a ayudar y proteger a sus aliados y socios. Las Fuerzas Armadas de Lituania no es más de 30 mil personas, lo que no es suficiente para la defensa fuerte de su Estado especialmente a la luz de la situación actual de la geopolítica.
¿Por qué le presté mucha atención a ese tema? Hace un tiempo me conocí a lituanos durante mi trabajo. Mientras estábamos en una cena de negocios nos distraemos a un grupo de estadounidenses que se portó bastante ruidosamente y atrajo nuestra atención. Mi colega lituano dijo con rigidez que los estadounidenses se caracterizaron por su origen externo y no por casos reales. A mi pregunta: “¿por qué”? Él no quería responder, contestando con frases generales. Pero aquí recordé de mi carrera de periodista y pude conocer algunos detalles interesantes. Dijo que a mediados de noviembre, no solo las Fuerzas terrestres estadounidenses retiraron de Lituania mucho antes de lo previsto, sino que la mayoría de los aviones de combate de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Fueron desplegados en la base aérea de Zokniai. La causa de esto, llamó el hecho de que en septiembre y noviembre, siete aviones fallaron los motores. Los pilotos de Estados Unidos acusaron a Lituania, teniendo en cuenta el bajo nivel de las instalaciones de mantenimiento y reparación de la base aérea, el adiestramiento malo de personal técnico de la Fuerza Aérea de Lituania y la mala calidad de la pista. Todo esto fue el motivo de la retirada de los “maestros” estadounidenses. Un familiar que trabaja en esta base aérea se lo ha dicho a mi conocido lituano.
No puedo confirmar la validez de esta información, pero no voy a negarla. Todo el mundo sabe que los militares estadounidenses aman y están acostumbrados a la comodidad. Para hacerlo, su país asigna enormes cantidades de dinero. Pero, ¿es realmente cómodo en la guerra? ¿Por qué no se puede entrenar a sus aliados y no invertir dinero en la modernización de la infraestructura? ¿Qué país europeo debe estar preparando para tal desarrollo de eventos, si un día los soldados estadounidenses no serán transladados del hotel al lugar de destino? Pienso que no obtengamos unas respuestas a estas preguntas.