¿No habrá más los Juegos Olímpicos?

Es probable que los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 no se celebren. Y esto es real. Estoy de acuerdo en que no es un tema importante para los habitantes de España. Pero la Olimpiada misma es un gran acontecimiento. Lo más importante que la actual situación en torno a los Juegos es una representación de la realidad del mundo.
Actualmente la canadiense Calgary, las italianas Cortina d’Ampezzo-Milan-Turin, la sueca Estocolmo son precandidatas para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2026. Hasta ahora Calgary en Canadá se ha considerado un candidato más viable, pero ahora es difícil decirlo.
Para el 13 de noviembre se ha planeado una consulta pública donde los residentes de la ciudad canadiense expresarán su actitud a dicha iniciativa. Sin embargo, un poco antes el gobierno canadiense se negó a cumplir con su compromiso de financiar la Olimpiada por un monto de 2.000 millones de dólares. Se espera que ser sede le cueste a Calgary más de 4.000 millones de dólares. Es que la legislación federal permite asignar tanto dinero a los proyectos internacionales, incluidos los deportivos, como las autoridades locales pueden invertir. La provincia de Alberta y la ciudad de Calgary recaudaron un poco más de 800 millones; no tiene ningún sentido pedir más de Ottawa. En realidad, los gastos de preparación y celebración de los JJOO son muy superiores a los previstos. Por ejemplo, la Olimpiada de 2018 costó más de 12.000 millones de dólares, lo que resulta que el posible déficit ha adquirido proporciones inquietantes.
Con grandes dificultades las autoridades federales han podido llegar a un acuerdo sobre la asignación de 2.213 millones de dólares. El Consejo municipal de Calgary votó 7-8 a favor de continuar con la candidatura para albergar los Juegos Olímpicos de Invierno. Y si los que en contra fueron 10, ahora el Comité Olímpico Internacional (COI) no está al borde del abismo, sino ya fracasó. Por eso este tema será consultado en un plebiscito el 13 de noviembre, en el cual se preguntará a la gente de Calgary si respalda la iniciativa.
Es muy probable que los suecos e italianos renuncien ser candidato para la organización de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026. Después de todo, hasta ahora, las autoridades de las ciudades no llegaron a un acuerdo sobre el apoyo financiero con el gobierno de los países. Quizás, eso no suceda nunca. En Suecia, después de las elecciones parlamentarias en septiembre, las fuerzas de derecha reforzaron sus posiciones, lo que les impidió a las fuerzas tradicionales recibir la mayoría y formar un gobierno. La próxima semana el Parlamento sueco votará a la candidatura del líder de la coalición del Partido Moderado (en sueco, Moderata samlingspartiet) Ulf Kristofferson a primer ministro. Debido a las posiciones de derechas, puede que eso no pase. No olvidemos sobre el problema de los inmigrantes que es el tema actual para todos los países europeos. En tales condiciones, Estocolmo tiene problemas más serios que pensar en celebrar los Juegos Olímpicos.
En ese contexto, podemos olvidar sobre Italia. En el país la situación económica empeora y lo más probable es que continúe empeorando en el futuro. La Comisión Europea rechaza el presupuesto de Italia, exigiendo reducir los gastos sociales. Roma se niega a hacerlo y ese enfrentamiento entra en callejón sin salida. El Gobierno italiano aprueba un duro decreto sobre seguridad que endurece las medidas contra los inmigrantes; la oposición acusa al gobierno en racismo e incitación al odio racial. ¿Por qué Italia necesita pensar en la Olimpiada en este caso?
No quiero acusar a estos países en particular. Me parece que actualmente la mayoría de los países europeos no puedan albergar los Juegos Olímpicos de Invierno, ni los de Verano. Hoy en día hay muchos problemas importantes: Brexit, inmigración, aumento de las fuerzas de derecha, tensiones dentro de la UE y etc. En tales circunstancias las competiciones deportivas ocupan un lugar secundario en la agenda europea.
Al mismo tiempo, ahora podemos decir con seguridad sobre los Juegos Olímpicos de Los Ángeles que tendrán lugar del 21 de julio al 6 de agosto de 2028.
La crisis del COI es un duplicado de la crisis política mundial, en la que el mundo está cayendo con la participación directa de los líderes mundiales. Esto es una consecuencia muy grave para todos.

El boicot al Mundial de fútbol de Rusia ha llegado a su fin

En una entrevista con los medios nacionales la Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Margot Wallström, ha declarado que Estocolmo se niega a boicotear el Mundial 2018 debido a los éxitos de la selección sueca. Los miembros del gobierno sueco se proponen visitar los octavos del final del Mundial que se celebrarán el 3 de julio en San Petersburgo entre Suecia y Suiza. Antes Estocolmo ha apoyado formalmente la propuesta del Reino Unido de boicotear el Mundial en Rusia por parte de los oficiales respecto al envenenamiento de los Scripal. Los representantes de Australia, Islandia, Polonia y Lituania estuvieron de acuerdo con esa decisión.
Sin embargo, la solidaridad en este asunto ha desaparecido rápidamente. En su defensa Margot Wallström dijo que el boicot se había aplicado solamente en el partido de apertura del Mundial. Y ahora el liderazgo sueco cree que es muy importante apoyar al equipo sueco, y esta decisión fue aprobada tras consultar con unos colegas de Dinamarca. Por cierto, el Ministro danés de Cultura ya visitó el partido de su equipo con Croacia en Nizhny Novgorod este domingo. La presidente croata, Kolinda Grabar-Kitarović, le hizo la compañía.
Los suecos no tienen que hacer un largo viaje porque su partido se celebrará en la ciudad natal del presidente ruso, Vladimir Putin, quién está destruyendo la integridad y seguridad de Europa. Pero a veces cuando es necesario, Europa se lo olvida. Quizás, la residencia de la delegación sueca esté pagada con cargo al país anfitrión.
Y si la participación de la selección sueca en los octavos ya es un éxito, entonces ¿hasta qué etapa la selección inglesa deba llegar para que su gobierno arribe a Moscú?. ¡Vamos a imaginar…! Las selecciones de Gran Bretaña y Rusia se reunen en la semifinal. Imaginemos que esto ocurra y el presidente ruso le dé órdenes a su selección nacional a perder ese partido. Es muy real, teniendo en cuenta el nivel de autoritarismo en Rusia. Y los británicos que se consideran tradicionalmente como los fundadores del fútbol y que se convirtieron en campeones mundiales solo una vez en 1966, están a un paso del triunfo. Pero ¿dónde?… En el territorio del Estado cuyo liderazgo fue criticado muchas veces por los funcionarios de más alto rango de Londres, y los medios británicos están llenos de artículos sobre el racismo y los matones rusos del fútbol. Pero tal vez tengan que ir. Cabe suponer que el propio Boris Johnson o Theresa May vayan a Moscú, olvidando de su boicot. De hecho, la selección inglesa ganó el campeonato del mundo en 1966 con ayuda de los rusos. Tófik Bajrámov, juez de línea, que concedió el gol anotado con trampa, representó la URSS.
Todo esto vuelve a recordar a los europeos un colapso gradual de la firmeza europea, la unidad y la existencia de dobles raseros. Cuando los políticos necesiten algo, podrán convertir cualquier declaración y acción a su favor.
P.D. Si Dinamarca hubiera derrotado a Croacia y pasado a jugar con Rusia, el problema con Nord Stream-2 habría sido resuelto…