Italia está en la misma fila con Turquía y Corea del Norte

El 19 de mayo el Ministerio del Interior de Italia ha prometido aprobar un nuevo decreto sobre inmigración, que prevé cerrar oficialmente los puertos italianos para los barcos que rescaten inmigrantes en el Mediterráneo y desembarquen en Italia. Salvini quiere favorecer las repatriaciones y les multar con hasta 50.000 euros. Y aunque estas medidas violan los derechos humanos que figuran en la Convención de las Naciones Unidas, Salvini ya ha dicho que su decreto nadie lo va a parar.
Así, a pesar de todos los intentos de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de pedir a Italia que cancele esa ley y declarar que esta iniciativa“representa otro intento político de criminalizar a los actores humanitarios que prestan servicios de salvamento que son indispensables para proteger la vida y la dignidad de los seres humanos”, el ministro del Interior italiano Matteo Salvini ha prometido el decreto antes de las elecciones europeas de esta semana. En su defensa, el gobierno italiano ha declarado que Turquía y Corea del Norte también están castigando a aquellos que violen las fronteras, pero Italia solo tiene multas en su código legal que han sido actualizadas.
“La ONU debería esforzarse por la situación humanitaria de emergencia en Venezuela, y no en la campaña electoral en Italia”, dijo el Ministerio del Interior italiano en respuesta a los reclamos de los representantes de las Naciones Unidas.
Les recuerdo que en las elecciones europeas los partidos nacionalistas y opuestos a la inmigración esperan aumentar de forma considerable su presencia en el Parlamento Europeo. Por ejemplo, la popularidad de la Liga de Salvini ha aumentado notablemente gracias a su política antiinmigrante que la trataba de imponer a otros países. Así, días atrás, en Milán, Salvini encabezó un acto de campaña con representantes de la ultraderecha de la región, que en el Parlamento Europeo integran una misma bancada, Europa de las Naciones y las Libertades. Junto con una decena de dirigentes, entre ellos la francesa Marine Le Pen y el holandés Geert Wilder, el líder italiano les prometió a los votantes: “Si hacen que seamos el primer partido en Europa, la política antiinmigrantes la llevamos a toda Europa y aquí no entra uno más”. Wilders afirmó: “Necesitamos más Salvinis en Europa”.
El líder de la Liga es un político más escandaloso en Europa en los asuntos de la inmigración. Los representantes discutieron con Francia y la Comisión Europea sobre muchos asuntos e ignoraron repetidas veces las demandas de Bruselas en los asuntos de presupuesto e inmigración. Pero nunca cambia nada.
Cabe señalar que el proyecto de Salvini de multar a rescatistas de inmigrantes plantea un alto riesgo de la inundación de los barcos y la muerte de las personas durante un peligroso cruce a través del Mediterráneo. Además, las políticas migratorias restrictivas aumentan la vulnerabilidad de los migrantes y da lugar a la trata de personas. A pesar de esto, Salvini, que está tratando de obtener el apoyo de los votantes en la víspera de las elecciones europeas y que es un radical con los inmigrantes, quiere que se adopte su proyecto de ley de seguridad contra los inmigrantes a pesar de los derechos humanos internacionales y la decisión de la ONU. Todo esto nos muestra una vez más las serias contradicciones dentro de Europa, en las que la situación ha sido inestable últimamente.

La decisión está tomada. Solo nos queda esperar.

Últimamente las elecciones al Parlamento Europeo han sido un evento político popular, que llamó la atención no solo en Europa, sino en todo el mundo. Mi artículo podría perderse entre la multitud de los materiales dedicados a ese acontecimiento, porque en el espacio de información hay muchos artículos sobre las elecciones europeas. Y siendo la periodista, no puedo ignorarlo sin expresar mi opinión. En este sentido, querría presentarles mi artículo que me recuerda los artículos anteriores publicados en muchos periódicos europeos sobre este tema.
De hecho, la mayoría de colegas coinciden en que los resultados de las elecciones confirman la falta de consenso entre los europeos respecto al desarrollo de Europa. Por primera vez en 40 años los centristas (los partidos proeuropeos) perdieron la mayoría de sus escaños en el Parlamento Europeo. Pero se puede destacar que los resultados actuales no son peores para ellos. Las formaciones de derecha, de izquierda, populistas y Verdes aumentaron su presencia en la Unión Europea, y adoptaron la posición común con respecto a las cuestiones claves, como los refugiados, la amenaza terrorista, la política exterior y las comunicaciones internas. Estas elecciones llevaron a un parlamento fragmentado. Y ahora más fuerzas políticas podrán influir a la política de la UE.
En buena parte depende de las acciones activas de derecha y populistas que emprendieron una amplia campaña de información en su apoyo con miras a las elecciones. Quizás, la crisis política en Austria les haya impedido obtener mejores resultados. La crisis se inició justo antes de la votación. Al mismo tiempo, la campaña agresiva de las formaciones de extrema derecha alejó a la mayor cantidad del electorado y por eso la mayoría de los votantes votaron a favor de izquierdas y verdes, expresando su desacuerdo con la actual parte gobernante. Todo demuestra que los europeos están dispuestos a nuevas ideas y lo quieren pero no están listos a la revolución política.
En mis artículos anteriores he escrito muchas veces sobre los partidos de derecha y de euroescépticos, y aún simpatizo con ellos. Pero ahora estoy alegre de que las fuerzas políticas no tengan el control exclusivo del Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, estoy preocupada de que los izquierdas y verdes formen una alianza con las fuerzas gobernantes, a las cuales se comprometen a enfrentar los euroescépticos y derechas. Y luego, supongo que no podamos esperar a unos cambios fundamentales que sean necesarios para la supervivencia de la Unión Europea. Esta situación contribuirá a una fragmentación de las fuerzas políticas al abordar las cuestiones fundamentales, y además, creerá las condiciones para debilitar los europeos.

Ultraderechas se unen para ganar las elecciones al Parlamento Europeo

Las elecciones al Parlamento Europeo de 2019 tendrán lugar en la Unión Europea entre el 23 y el 26 de mayo de 2019. Por consiguiente, se ha registrado el auge de los partidos ultraderechas y populistas en las redes sociales de Twitter, Facebook, YouTube, Instagram. Según un análisis de Alto Data Analytics, los partidos de extrema derecha, entre ellos Vox y Alternativa para Alemania, han sido las protagonistas de los debates en las redes. Los discursos de estas formaciones se centraron en ataques contra las élites gobernantes, y además, agitaron los sentimientos antiinmigrantes, islamófobas y antisemitas.
Pero no es todo. Con miras a las elecciones de mayo, se informó que los líderes de extrema derecha se habían reunido en Milán con el objetivo de formar una alianza para manipular las elecciones. Entonces, a principios de abril el primer ministro italiano y líder de la extrema derecha la Liga Norte, Matteo Salvini, les convocó a los partidos populistas europeos para construir un bloque cuya gran ambición es “convertirse en el primer partido en Europa”.
Al líder de la Liga solamente lo acompañaron Joerg Meuthen (Alternativa para Alemania), Olli Kotro (Verdaderos Finlandeses) y Anders Vistisen (Partido Popular Danés). Salvini, que recientemente prometió que 20 partidos populistas de diferentes países asistirían a la cumbre de ayer de Milán, justificó así las ausencias: «Hoy hablo en nombre de todos los partidos, la gran cita de todos ellos será el 18 de mayo en Milán», que servirá de cierre de la campaña de las elecciones europeas.
Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, no asistió a esta cita. Es probable, que antes ya hayan llegado a un acuerdo durante su reunión bilateral con Salvini. Ambos políticos presentan un frente unido durante mucho tiempo, comparten la misma aversión al euro, inmigrantes, religión islámica, globalización , Bruselas y los matrimonios gay.
La expresión “Votar por mí, es votar por ella”, uno de los afiches de La Liga, dice mucho sobre sus posiciones comunes.
Sin embargo, el alemán Joerg Meuthen de Alternativa para Alemania, acudió la cita y declaró que su objetivo común fue el de “vencer para cambiar Europa”.
Después de tales declaraciones, cabe suponer que las señales del inminente colapso por toda la Europa sean evidentes. Y eso pueda ser confirmado este domingo, el 28 de abril, en las elecciones generales en España, donde Vox se convierta en el primer partido de extrema derecha que obtenga escaños en el Parlamento desde finales de la era Franco.
Asimismo, cabe señalar que Steve Bannon, el ex consejero de Trump, ha participado en la promoción de los ultraderechas al Parlamento Europeo. Se fue muchas veces a Europa con el objetivo de celebrar reuniones oficiosas con los líderes de los partidos populistas. Su objetivo es aunar los esfuerzos y, como resultado, obtener la mayor cantidad posible de escaños en el Parlamento Europeo en las elecciones europeas. Por esta razón, hace 2 años fundó la plataforma transnacional denominada The Movement que promueve las formaciones de la extrema derecha de los distintos países en toda Europa.
En cuanto a España, en particular sobre Vox, Bannon cree que este partido es un vivo ejemplo de que nada es imposible, y que es fácil empezar a jugar un papel importante en el país “de cero”. Incluso declaró que admiraba al partido Vox y confía que fuera capaz de lograr altos resultados no solo en las elecciones generales en España, sino también en las futuras elecciones al Parlamento. Veremos, las elecciones generales se celebrarán en España en unos días, después de las cuales podemos entender, si Bannon estuvo financiado el partido de extrema derecha Vox, o aún hace más hincapié en tales partidos de extrema derecha, como Alternativa para Alemania, La Liga Norte de Italia o Frente Nacional de Francia.
Sin embargo, aunque últimamente los partidos de extrema derecha han sido muy populares en muchos países de Europa, nada garantiza que ganen las elecciones al Parlamento europeo. Pero la situación merece mucha atención…

Los derechistas que no tienen siempre razón

La Unión Europea (UE) está preparando al enfrentamiento con los partidos de derecha en las próximas elecciones en mayo de 2019. El Parlamento Europeo puso fin a la financión de dos fuerzas políticas ultranacionalistas debido a que no habían logrado demostrar que cumplieran todos los criterios, en particular, la presencia real en al menos 7 países de la UE: el partido político europeo de extrema derecha Alianza por la Paz y la Libertad (ADF, por sus siglas en inglés) y la Alianza Europea de Movimientos Nacionales (AEMN). La presidente de la última, Béla Kovács, siendo la diputada del Parlamento Europeo, fue sospechosa de haber espiado para Rusia. El presidente de la Alianza por la Paz es Roberto Fiore, político italiano de extrema derecha; su vicepresidente es Nick Griffin, un político británico de ideología nacionalista.
Estas dos agrupaciones no afectaban gravemente a la situación política en Europa. Sin embargo, hoy en día los representantes de las élites gobernantes en muchos países europeos temen la competencia con los representantes de los partidos de derecha en las elecciones comunitarias en mayo próximo. The Guardian les pidió a los demócratas europeos que impidieran la toma del poder por los derechistas.
Tal vez, sea tarde. Actualmente los partidos de nacionalistas de derecha han reforzado sus posiciones en tales países, como Italia, Austria, Alemania, Francia, Hungría y Suecia. El partido antiinmigración Alternativa para Alemania, Frente Nacional de Francia, la Liga Norte italiana y Jobbik, el partido nacional de Hungría, están preparando para las elecciones parlamentarias. Los Demócratas de Suecia, un partido político de derecha populista, le obligaron a dimitir al primer ministro del país después de las elecciones al Parlamento Europeo.
Y los ciudadanos europeos votan cada vez más por estas fuerzas políticas. ¿Por qué? A pesar de todas las contradicciones entre los nacionalistas de derecha europeos, el rechazo de la inmigración masiva a sus países y la aversión a la Unión Europea les reúne a esos grupos. La agenda migratoria ha sido un componente principal del éxito de los nacionalistas en los siguientes países: Francia, Alemania, Suecia, Hungría y Austria. Los políticos nacionalistas pudieron aprovechar la situación con los flujos de refugiados de Siria y del Oriente Medio.
Otra causa del éxito de los derechistas en Europa ha sido la imposición de Bruselas de su voluntad. Entonces, el líder del partido político nacionalista de Bélgica el “Vlaams Belang”, Tom Van Grieken subrayó que los responsables europeos dieron sus órdenes a nuestra emigración, lo que significaba que los países miembros de la Unión Europea tenían poca influencia.
Es muy importante que los nacionalistas puedan convertirse en un instrumento de terceros de destrucción y radicalización de Europa. Me vienen a la mente las relaciones de Marine Le Pen con el gobierno de Rusia. Cabe señalar que a Washington le interesa mucho la política de los derechistas europeos. Recientemente el ex consejero del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Bannon, ha visitado algunos países europeos donde se reunió con los líderes de los partidos nacionalistas. Steve no ha ocultado su objetivo – unir a los ultraderechistas en Europa para ganar las elecciones al Parlamento Europeo.
Independientemente de si los nacionalistas europeos pueden crear una fuerza influyente en el Parlamento, el proceso de la reformación de Europa ya ha comenzado. Y me parece, eso esté bien para los europeos. De otro modo, no hay que explicar los éxitos de los derechistas en las elecciones en muchos países europeos…