The realities of modern #Libya: #terrorists, #slaves, #poverty

In the middle of October the mass-media published a video with the scenes of slave trades in Libya. It caused many disturbances in Western and African countries and in the UN.
The standard price for one slave became known – only a few hundred dollars. They sell refugees from Central African countries, who tried to leave for Europe.
In the video we can see the life of the slave market in Tripoli, the capital of Libya. Apparently, these scenes became quiet ordinary because it happens openly. The owner of this slave auction sets the value and enumerates all advantages of prisoners. He mentions very often their ability for hard physical labor:
“Does anybody need a digger? This is a big strong man, he will dig very well!”, the salesman says in the market of slaves in Tripoli, praising up the muscular man. The buyers are gradually raising the price. The result is 600 Libyan dinars (about $440 at the official rate). This man sold into slavery passes into the hands of new owners.
And there is another situation on this video: “800, 900, 1000, 1100, sold for 1200 Libyan dinars” (the equivalent of $800), says the auction leader. This Nigerian was put up for sale as “a big strong man, fit for farm work.”
This scene seems to be insane for the 21st century, but it is quite common in Libyan cities.
And the scheme of turning people into slaves is also quite simple. A migrant from Africa turns to the carrier and pays him a certain amount of money for traveling to Europe. As a rule, from three to five thousand dollars. Refugees give the last. When a migrant enters Libya, he is informed that not enough money that he paid, you need more, and in general, no one has guaranteed anything to the illegal immigrant. If the refugee refuses to pay and insists on its, demanding compliance with the agreements, he is beaten or raped. After this, people are usually put up for sale.
Unfortunately, the video does not give us an answer to the question of who exactly the organizers of the slave trade are. Probably, “business” is engaged by paramilitary groups that control most of the country. After the overthrow of Colonel Muammar Gaddafi in 2011, the armed gangs who replaced the central government took control of the illegal traffic of people from the least developed countries of Africa through the Mediterranean. After all, the general track of such illegal migration lies today through Libya.
In my opinion, the main reason of this situation is the air operation carried out in 2011 by the NATO aggressor countries (the United States, Great Britain, France, Italy) against the government of Libya and its leader M. Gaddafi. The air strikes of the alliance led to massive destruction of the Libyan military and civilian infrastructure – ports, highways, airports, hospitals, power stations and houses. Because of this, the economy of one of the richest countries in the region was destroyed. Thus, military actions destroyed completely the prosperous country, turning it into a country that broke up into several territories controlled by different groups. The oil-rich regions were in the hands of extremists. The population lives at risk of poverty. We can say that Libya as a united country ceased to exist. Therefore, there are continuing wars. People leave cities every day, but more refugees and new victims are appearing every time.
Although Gaddafi was not the best leader in terms of international law, but there was order in the country. He did not allow terrorist groups to enter his country, the slave trade was punishable by death. It was after the deportation of Gaddafi to Libya that international terrorists rushed in mass order. Their influence on the domestic political situation in the country continues to remain serious. If a victory over the terrorists is coming in Syria, but it is impossible to say about Libya. Probably, from Syria, the ISIL fighters will go to Libya with the aim of regrouping, resting, reinforcing troops. I won’t hide, at the end of September a chief investigator at the Tripoli state prosecutor’s office, Sadiq al-Sur, has already said that the IS training camps are in the Libyan desert. After all, South Libya, with its vast, uncontrolled territories, is the main route of migration from sub-Saharan Africa to northern Libya and to Europe. As a result, ISIL can easily get there recruitment, enlistment, or simply intimidating refugees.
In turn, European countries do not provide any practical assistance in overcoming the Libyan crisis. Washington, London, Paris and Rome wanted to establish their own order during the attack on Libya in 2011, they promised to establish democracy, without thinking what will happen in the future. And finally what they got ?! The slave trade, a transit point not only for African illegal immigrants seeking to enter Europe, but also for ISIL militants. I hope that the countries of Europe and the United States have already realized their mistake and will begin to take some actions to improve the current situation in the country where for several hundred US dollars one can buy a person ….

Las realidades de la moderna #Libia: #terroristas, #esclavos y #pobreza

A mediados de octubre, los medios de información publicaron un vídeo que mostraba la escena de la venta de esclavos en Libia. Éste causó mucha indignación en los paises occidentales, en los países de África y en la ONU.
El precio estándar de un esclavo ha salido a la luz: unos cientos de dólares. Hay todavía unas personas que comercian con refugiados de los países de África Central, quienes trataron de salir a Europa.
Entonces, este vídeo de South China Morning Post (SCMP.TV), recogido por la cadena de televisión norteamericana CNN, da cuenta de una subasta de personas en un lugar desconocido cerca de Trípoli, la capital de Libia. Probablemente, estas escenas se han convertido en fenómenos comunes, ya que todo pasa abiertamente. El propietario de trata de blanca establece el valor y enumera las ventajas de los presos puestos a la venta. Se menciona más sus aptitudes para el trabajo físico:
“¿Alguien necesita un excavadora? ¡Es un hombre grande y fuerte, cavará bien!”, grita la persona que dirige la subasta en el mercado de esclavos en Trípoli, alabando al negro musculoso y hombracho. Los compradores están aumentando gradualmente el precio. El resultado es 600 dinares libios (alrededor de 440 dólares estadounidenses al tipo de cambio oficial). Este esclavo vendido pasa a manos de nuevos propietarios.
Y aquí hay otra situación similar en este vídeo: “800, 900, 1000, 1100, vendido por 1200 dinares libios (alrededor de 800 dólares)”, dice el líder de la subasta. Este nigeriano fue puesto a la venta como “un hombre fuerte para trabajar en la granja”.
Esta escena, aparentemente insana para el siglo XXI, pero es bastante común en las ciudades libias.
Y el esquema de convertir a las personas en esclavos es también bastante simple. Un migrante de África se dirige al ordinario y le paga una cierta cantidad de dinero por viajar a Europa. Como regla, de tres a cinco mil dólares. Los refugiados dan lo último. Cuando un migrante ingresa a Libia, se le informa que el dinero pagado no es suficiente, que necesita más y, en general, nadie le ha garantizado nada al inmigrante ilegal. Si el refugiado se niega a pagar e insiste por sí mismo, exigiendo el cumplimiento de los acuerdos, es golpeado o violado. Luego las personas generalmente se ponen a la venta y se venden.
Por desgracia, el vídeo no contesta a la pregunta, quiénes son los organizadores de la venta de los esclavos. Tal vez, unos grupos de milicianos, que controlan la mayor parte del país, realicen ese negocio. Porque después del derrocamiento del coronel Muammar Gaddafi en el año de 2011 los grupos de bandidos sustituidos a las autoridades centrales lograron el control del tráfico ilícito de personas de los países menos adelantados de África a Europa Occidental a través del mar Mediterráneo. Ahora la ruta ilegal habitual para migrar pasa por Libia.
A mi juicio, la causa principal de la situación similar es la operación aérea realizada en 2011 por los agresores de la OTAN (EE.UU., Gran Bretaña, Francia e Italia) contra el gobierno libio, incluso su líder Gaddafi. Los bombardeos aéreos de la alianza llevaron a la destrucción masiva de la infraestructura militar y civil de Libia, de puertos, carreteras, aeropuertos, hospitales, centrales eléctricas y viviendas. Por eso la economía más rica de la región estaba destruida. Por consiguiente, las acciones militares destruyeron completamente el país próspero convirtiéndolo en un país que se desintegró en unos territorios, controlados por las diversas facciones. Las regiones ricas en petróleo cayeron en manos de extremistas. La población vive al borde de la pobreza. Se puede decir que Libia como país unido ha dejado de existir. Por eso las guerras no han cesado. Cada día la gente abandona las ciudades, al mismo tiempo apareciendose cada vez más los refugiados, nuevas víctimas.
Aunque Gaddafi no fue un gobernante mejor desde el punto de vista de derecho internacional, pero en aquella época había orden en el país. Él jamás permitió que grupos terroristas ingresaran a su país, la trata de esclavos castigó con pena de muerte. Fue después del derrocamiento de Gaddafi muchos terroristas internacionales llegaron a Libia. Su influencia a la situación política interna sigue siendo seria. Si en Siria alcanzan la victoria, entonces en Libia no podemos decirlo. Probablemente los combatientes de ISIS se fueron desde Siria a Libia para reagrupar, descansar, completar sus filas. No voy a ocultarles, sin embargo, en el fin de septiembre un funcionario de alto rango de la Fiscalía de Libia Sadiq al-Sur ya ha reconocido que en el desierto libio están unos campos de entrenamiento de ISIS. El sur de Libia con sus territorios incontrolados es una ruta principal de migración desde África al norte de Libia y a Europa. Como resultado, ISIS puede completar fácilmente sus filas reclutando o aterrorizando a los refugiados.
A su vez, los países europeos no ofrecen ninguna asistencia para superar la crisis libia. Washington, Londres, París y Roma quisieron establecer su ordén allí, su ordén democrático, durante el ataque a Libia en 2011, sin pensar qué pasa después. ¿Y qué ellos obtuvieron al final? Una trata de esclavos, punto de transbordo no solamente para los ilegales africanos que aspiran a infiltrarse en Europa, sino para los combatientes de ISIS. Espero que EE. UU. y los países europeos ya hayan entendido su error y hayan iniciado a tomar medidas para mejorar la situación actual en el país donde se puede comprar a un hombre por unos cientos de dólares…