El “Trump del Trópico” llega al poder

Hace una semana hemos sido testigos de una nueva gira hacia la derecha. Los brasileños eligieron al candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro como su nuevo presidente. El político de extrema derecha llega al poder por primera vez tras haber terminado el régimen militar en 1985.
Jair Bolsonaro es conocido por su lenguaje incendiario y su vocabulario abiertamente homófobo, misógino y racista. Por ejemplo, entre sus declaraciones podemos destacar siguientes:
“Sería incapaz de amar a un hijo homosexual. No voy a responder como un hipócrita, ante eso, prefiero que un hijo mío muera en un accidente”;
“Ella no merece ser violada, porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría”;
“No corro el riesgo de que uno de mis hijos se enamore de una mujer negra porque fueron muy bien educados”.
Durante su campaña electoral Bolsonaro ha declarado reiteradamente que el presidente estadounidense Donald Trump es su admirador y modelo a imitar: “Soy un admirador del presidente Trump. Él quiere un Estados Unidos grande; yo quiero un Brasil grande”, – dice Bolsonaro.
De ahí Trump ha sido conocido como el Trump de los Trópicos por sus declaraciones de pocas pulgas y por la ideología similar de la extrema derecha. Pero no es todo. Steve Bannon, el exasesor de Trump y líder del Movimiento que ahora promueve el populismo de derechas en Europa, en agosto pasado se reunió en Manhattan con uno de los hijos de Bolsonaro, Eduardo, y le ofreció su ayuda durante la campaña electoral de su padre. Lo mismo hizo Trump durante su campaña electoral. Y aunque no hay pruebas de las acciones coordinadas entre los presidentes de los EEUU y Brasil, los vínculos son obvios: llegaron al poder en la ola de ultraconservadurismo…
No hay dudas, que los ultraderechistas prácticamente toman por fuerza a toda Europa: Marine Le Pen en Francia, Matteo Salvini en Italia, Viktor Orbán en Hungría, Donald Trump en los Estados Unidos… En futuro esta lista se actualizará. Entonces, según The Times, el partido ultraderechista Vox obtenga unos escaños en el Parlamento por primera vez desde la caída de la dictadura fascista del general Franco hace más de 40 años. No querría que el auge extraordinario del populismo de las fuerzas ultraderechistas llevara al colapso de la Unión Europea.
Vamos a volver a Brasil, donde la situación actual en el país deja mucho que desear. El nuevo líder de Brasil pretende crear un nuevo futuro para los brasileños: combatir el desempleo, corrupción y violación, estimular las inversiones, eliminar lo mas rápido posible el déficit público, reducir el tamaño del Estado y resolver el declive de la economía. El tiempo dirá si el ultraderechista podría resolver todas las cuestiones. Creo que mientras satisface los intereses de los Estados Unidos, no hay de qué preocuparse.
En resultado, se puede concluir que la historia de la llegada al poder de Bolsonaro es la historia de la victoria de Donald Trump, triunfo del ultraderechista Matteo Salvini y el populista Movimiento de 5 Estrellas, fortalecimiento de la posición de Marin Le Pen en Francia, y la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Sin mencionar la victoria de Bolsonaro no solo afectará la política de Brasil, sino que la de América Latina, donde el autoritarismo está bien establecido en Venezuela y Nicaragua y podría llegar a extenderse a Guatemala…

Otra evidencia de la falta de unidad en la UE

Desde 2015 el flujo migratorio no controlado ha sido uno de los principales objetivos de la Unión Europea. Pero, por desgracia, no hay la unidad de puntos de vista dentro de la UE en resolver el problema migratorio.
Recientemente hemos sido testigos de otra violación de la ley de migración en Italia. El lunes el consejo de ministros italiano ha aprobado una seria de las medidas duras contra la migración, el llamado decreto Salvini, por el nombre del Ministro del Interior italiano y vicepresidente del Gobierno.
“Estoy feliz. Un paso adelante para hacer que Italia sea más segura. De las palabras a los hechos”, escribió Salvini en sus redes sociales.
El decreto establece que el inmigrante que pide asilo y que comete un delito grave, como por ejemplo actos de terrorismo o abuso sexual, será expulsado inmediatamente. Aunque antes esto fue precedido por un largo proceso judicial con posibilidad de apelar esta decisión.
Además, este proyecto de ley prevé el rechazo del examen de las solicitudes de la concesión de asilo presentadas por las personas acusadas en narcotráfico.
Austria, Polonia y Eslovaquia también adoptan las medidas estrictas contra los inmigrantes.
Al mismo tiempo España, Alemania y Francia lideran un frente europeo sobre inmigración y tratan de resolver este gran problema, basándose en los valores democráticos. Hace unos días España y Francia acogieron a los inmigrantes rescatados por el Aquarius en el Mediterráneo. Esto es un claro ejemplo de que estos países desean alcanzar una “solución europea integrada, estable y permanente” en cuestiones migratorias.
Por desgracia, hoy en día los países de la Unión Europea están lejos de encontrar una solución convenida de la crisis migratoria. Durante mucho tiempo los jefes de los estados europeos trataron de llegar a una avenencia sobre la cuestión migratoria pero no pudieron hacerlo. Creo que Europa debe elaborar una política migratoria común, ya que no todos los países participantes de la UE acuerdan aceptar al número proporcional de los inmigrantes, socavando así el principio de unidad europea. Como resultado, el futuro de la Unión Europea está en peligro.
En segundo lugar, la ausencia de unidad genera incertidumbre. Esto, a su vez, ha suscitado inquietudes entre la población europea y ha abierto el camino al populismo.

Los ciudadanos de la Unión Europea están preocupados mucho por lo que los recién llegados puedan subir los índices de criminalidad y desempleo en Europa, destruir la cohesión social, y entonces Europa nunca volverá a la época de prosperidad.