La decisión está tomada. Solo nos queda esperar.

Últimamente las elecciones al Parlamento Europeo han sido un evento político popular, que llamó la atención no solo en Europa, sino en todo el mundo. Mi artículo podría perderse entre la multitud de los materiales dedicados a ese acontecimiento, porque en el espacio de información hay muchos artículos sobre las elecciones europeas. Y siendo la periodista, no puedo ignorarlo sin expresar mi opinión. En este sentido, querría presentarles mi artículo que me recuerda los artículos anteriores publicados en muchos periódicos europeos sobre este tema.
De hecho, la mayoría de colegas coinciden en que los resultados de las elecciones confirman la falta de consenso entre los europeos respecto al desarrollo de Europa. Por primera vez en 40 años los centristas (los partidos proeuropeos) perdieron la mayoría de sus escaños en el Parlamento Europeo. Pero se puede destacar que los resultados actuales no son peores para ellos. Las formaciones de derecha, de izquierda, populistas y Verdes aumentaron su presencia en la Unión Europea, y adoptaron la posición común con respecto a las cuestiones claves, como los refugiados, la amenaza terrorista, la política exterior y las comunicaciones internas. Estas elecciones llevaron a un parlamento fragmentado. Y ahora más fuerzas políticas podrán influir a la política de la UE.
En buena parte depende de las acciones activas de derecha y populistas que emprendieron una amplia campaña de información en su apoyo con miras a las elecciones. Quizás, la crisis política en Austria les haya impedido obtener mejores resultados. La crisis se inició justo antes de la votación. Al mismo tiempo, la campaña agresiva de las formaciones de extrema derecha alejó a la mayor cantidad del electorado y por eso la mayoría de los votantes votaron a favor de izquierdas y verdes, expresando su desacuerdo con la actual parte gobernante. Todo demuestra que los europeos están dispuestos a nuevas ideas y lo quieren pero no están listos a la revolución política.
En mis artículos anteriores he escrito muchas veces sobre los partidos de derecha y de euroescépticos, y aún simpatizo con ellos. Pero ahora estoy alegre de que las fuerzas políticas no tengan el control exclusivo del Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, estoy preocupada de que los izquierdas y verdes formen una alianza con las fuerzas gobernantes, a las cuales se comprometen a enfrentar los euroescépticos y derechas. Y luego, supongo que no podamos esperar a unos cambios fundamentales que sean necesarios para la supervivencia de la Unión Europea. Esta situación contribuirá a una fragmentación de las fuerzas políticas al abordar las cuestiones fundamentales, y además, creerá las condiciones para debilitar los europeos.

¿Alemania elige a un camino independiente en la UE?

Con miras a las elecciones europeas, los países participantes de la UE tratan de decidir su futuro y determinar el camino que quieren seguir. Hasta ahora se han presentado repetidamente las razones de que los ultraderechas puedan obtener suficientes escaños y tomar liderazgo en la Unión Europea. Y todo esto tenía una explicación. Los líderes actuales de la UE tiran la toalla, y es un misterio lo que va a pasar…
Por ejemplo, resulta que Alemania ha optado por el unilateralismo y elegido un camino independiente en la UE. Tales países europeos como España, Francia, Polonia, Bélgica y Grecia han llegado a esta conclusión a tenor de las decisiones adoptadas recientemente por Alemania en materia de defensa, política energética, industrial o migratoria. Y las razones para tales suposiciones y esa preocupación no faltan.
En primer lugar, en enero pasado, resultó que Alemania quiso abandonar la Unión Europea. El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD, en alemán) amenazó con llevar a cabo una campaña para la salida del país germano del proyecto de integración europeo, el llamado “dexit”.
En segundo lugar, son las ideas originales del gobierno alemán sobre la política de migración: apertura de sus fronteras a migrantes y refugiados alterando con ello los acuerdos de Dublín y poniendo en jaque el sistema Schengen.
En tercer lugar, la decisión de Alemania de poner el veto a las exportaciones de armas a Arabia Saudí ignorando los efectos de esa decisión en la industria europea.
Otro motivo de preocupación sobre la independencia de Alemania para tomar decisiones dentro de la UE es la construcción del Gasoducto Nord Stream 2, con el que Alemania se proveerá directamente de gas ruso en perjuicio de los países que hasta ahora son tránsito.
También recientemente, se ha podido comprobar que las relaciones entre las principales fuerzas motrices de Europa, el llamado eje franco-alemán, se están deteriorando. Y podemos asumir que esto se debe a la falta de apoyo real de Alemania para las reformas propuestas por el presidente Emmanuel Macron, que, a su vez, debilita el propulsor europeo.
Pero sean cuales sean las decisiones de Alemania, aún mantiene su apuesta por una Europa con más capacidad de negociación y más presencia en el mundo durante mucho tiempo.
Como se dice, el tiempo lo dirá …

¿Va a cumplir el Reino Unido la decisión de la Corte Internacional de Justicia?

La ONU, la OTAN, la Unión Europea, la OSCE y otras organizaciones… ¿Cuáles de estas organizaciones siguen siendo autorizadas en la arena internacional? ¿Qué opinión es más importante? ¿Cuáles recomendaciones y decisiones siguen siendo vinculantes? En el mundo contemporáneo los jugadores individuales más poderosos establecen las reglas de juego. Y aún la organización más fuerte como la OTAN depende en gran medida de Washington.
¿De qué se trata? Les recuerdo, que hace un mes la Corte Internacional de Justicia sentenció que el Reino Unido debía dejar de administrar Chagos, un archipiélago británico, y devolver a la República de Mauricio. Por consiguiente, la justicia histórica debe ser restablecida. Cabe destacar, que el archipiélago de Chagos era parte de la colonia británica de las Islas Mauricio, el Reino Unido retuvo el archipiélago luego de que Mauricio alcanzara su independencia en 1968. Posteriormente, la isla fue arrendada a los Estados Unidos para instalar la base aérea militar Diego García.
Otro tema que llama la atención es que durante la construcción de la base militar, la población autóctona de Chagos fue obligada a dejar su lugar de origen, en particular, a Seychelles y Mauricio. Más tarde, a ellos se les otorgó indemnización monetaria, pero tienen prohibido regresar a su patria.
Sin embargo, la decisión de la Corte tenía carácter de recomendación y esto será una de las razones principales por las que el Reino Unido no va a apresurarse a cumplirla. Expreso la opinión de que Londres nunca cederá estos territorios a Mauricio, aunque la mayoría de los países, excepto EE.UU., apoyaron la decisión. Los británicos no están acostumbrados a devolver todo lo que fue conquistado o recibido durante las guerras. El archipiélago de Chagos pasó a ser dominio del Reino Unido de Francia después de las guerras napoleónicas. La posición de Washington es clara. Existe el riesgo de perder la base militar que ha servido como punto clave para las campañas de bombardeos en Afganistán e Irak. No creo que eso pase. Los estadounidenses compren el acuerdo de los líderes de Mauricio para conservar su base militar. Y parece que no cueste mucho.
Por cierto, algunos británicos apoyan la decisión de la Corte Internacional de Justicia. Por ejemplo, el líder británico del Partido Laborista comparte la misma opinión. Y esto no es casualidad, ya que ese partido es de oposición. No vamos a olvidar que el Reino Unido tiene ahora un problema muy grave – el Brexit, y tiene muy poco tiempo para resolverlo.
Hoy en día, nada indica que la decisión de la Corte Internacional de Justicia sobre la devolución de las islas de Chagos a Mauricio por parte de Gran Bretaña se implementará. No sé lo que va a pasar…el tiempo dirá.

Como Alemania y los Estados Unidos discutieron…

Últimamente hemos escuchado sobre las tensas relaciones entre los Estados Unidos y la Unión Europea. Y esta vez hemos observado la volátil situación en la Conferencia de Seguridad de Múnich, que se celebró del 15 al 17 de febrero de 2019.
El tema de preocupación en la conferencia fue el futuro de las relaciones transatlánticas, ya que Europa aspira a convertirse en una independiente de la influencia de Donald Trump. Sin embargo, ahora la UE no está en condiciones de hacerlo. Hoy en día, la Unión Europea se ve muy débil. La UE depende de los Estados Unidos en el campo de la economía y la seguridad, por eso es poco probable que pueda tomar el camino independiente. Además, la Unión Europea está pasando por un período muy difícil: la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, las elecciones anticipadas en España, la inestable situación en Francia…Por cierto, el presidente francés Emmanuel Macron se negó a venir a Múnich por la tensa situación en el país. Y por eso, Angela Merkel tuvo que responder por sí sola a las críticas de los Estados Unidos.
Les recuerdo que la política de Washington ha dejado de basarse en la protección de la unidad de los países occidentales. Al contrario, promueve la política de división. Los Estados Unidos de Trump ponen a Europa ante un serio dilema: encontrar la fuerza para convertirse en un jugador independiente, o convertirse en un juguete de los intereses extranjeros. Durante el gobierno de Donald Trump los Estados Unidos se consideran a Europa como un rival, y no como un socio. Así lo informó el vice presidente estadounidense Mike Pence en la conferencia, dando a entender que los EEUU siguen encabezados por el mundo occidental.
Angela Merkel tuvo que dar un discurso rígido, aunque fue el aliado fiel de Washington durante más de medio siglo en el continente europeo. Todo ello pone de relieve el estado negativo de las relaciones transatlánticas.
La canciller alemana criticó duramente las expresiones de Mike Pence. Por ejemplo, respecto al comercio declaró que estaba impresionada por las recientes acusaciones de la administración de Trump, que indicaban que los automóviles europeos representaban una amenaza para la seguridad nacional. “Si estos autos se convierten de repente en una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, nos parece espantoso. Todo lo que puedo decir es que estaría bien que consigamos llegar a verdaderas negociaciones”, afirmó Merkel durante la Conferencia de Seguridad de Múnich. Además, criticó la ruptura del acuerdo entre los EEUU e Irán, la retirada de las tropas de Siria y Afganistán, y expresó su opinión, por supuesto, sobre el Nord Stream – 2.
Merkel había pronunciado un discurso que bien podría considerarse el mejor de su carrera. Su discurso recibió una ovación de pie. Tal vez, esta crítica a Donald Trump les gustara a los participantes de la conferencia.
Sin embargo, Trump utilizaba las garantías de seguridad en Europa como una ventaja, amenazando salir de la OTAN. En este sentido, Merkel expresó su apoyo a la alianza del Atlántico del Norte. “Necesitamos la OTAN como garante de nuestra seguridad”, declaró Merkel.
Ahora podemos decir con seguridad que las relaciones entre los países occidentales, en primer lugar, entre Alemania y los Estados Unidos, se están volviendo cada vez más complejas. No solo se refiere al hecho de que Washington está tratando de recuperar su liderazgo en la arena mundial, sino que los países líderes de la UE, Alemania y Francia, ya no pueden cambiar a Europa. El presidente galo tiene muchos problemas internos en su país, y la canciller alemana se está preparando para abandonar su cargo en el futuro próximo. Y el Brexit solo agrava el estado de asuntos en la Unión Europea.
Espero que la UE pueda resistir los desafíos y las críticas de la administración de Donald Trump, y no permita que los estadounidenses construyan una Europa nueva, intentando al mismo tiempo aislar a Alemania y Francia…

La política exterior común ya no existe en la UE …

La Unión Europea deja de ser centro de política mundial, lo que demuestra la crisis venezolana. El 3 de febrero expiró el ultimátum de las potencias europeas, Maduro se negó a convocar nuevas elecciones presidenciales y la Unión Europea no pudo reaccionar ante esta situación. Todos esperaban que la Alta Representante para la Política Exterior, Federica Mogherini anunciara de lograr un consenso sobre Venezuela, pero esto no sucedió. La reacción de Bruselas a la renuncia de Maduro a cumplir con este ultimátum se limitó a confirmar el acuerdo alcanzado en Bucarest: un grupo de contacto entre países europeos y latinoamericanos, con el objetivo de alcanzar en un período de 90 días una salida pacífica y democrática a la crisis en Venezuela mediante la celebración de elecciones presidenciales. El 7 de febrero la primera reunión se llevó a cabo en Montevideo.
Y aunque la mayoría de los países europeos firmó la declaración que buscaba reconocer a Juan Guaidó como mandatario interino, el gobierno de Italia impidió cumplir con la tarea hasta el final. Italia se negó a reconocer a Guaidó y vetó la declaración de la Unión Europea. Grecia apoyó esa decisión. No debería ser una sorpresa para todos. Y todo está claro: en el nuevo gobierno italiano lidera la coalición del Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la ultraderecha Liga, que tiene su visión a los valores europeos básicos. Además, según el viceministro de Relaciones Exteriores, Manlio Di Stefano, tales acciones tienen por finalidad la injerencia en los asuntos internos de otro estado.Venezuela podría terminar como Libia, que se encuentra sumido en una grave crisis política y de seguridad desde la caída del régimen de Muamar Gadafi. “El mayor interés que tenemos es evitar una guerra en Venezuela. El mismo error se cometió en Libia y hoy en día es reconocido por todos. Debemos evitar que suceda lo mismo en Venezuela”, reclamó.
Es comprensible que el comandante Maduro está ideológicamente más cerca al líder del partido de izquierda radical de Grecia, Alexis Tsipras de cualquiera de los líderes de la Unión Europea.
Irlanda tampoco está dispuesta a reconocer a Guaidó como presidente de Venezuela, pero está a favor de celebrar elecciones libres y justas. Bélgica se unió a estos países y se abstuvo de realizar movimientos repentinos, con lo que el ministro de Asuntos Exteriores, Didier Reynders, declaró con cuidado sobre el “apoyo a Juan Guaidó en su misión de organizar nuevas elecciones libres y justas”.
Resulta que la política común europea, escrita en los documentos fundamentales de la Unión Europea, ha dejado de existir mientras los estados miembros tengan el derecho de veto. Las decisiones políticas europeas deben ser tomadas por consenso, pero unos países ahora impiden intensificar la influencia de la UE en la arena mundial. Es decir, a través de la crisis venezolana podemos ver que en la UE no hay un acuerdo entre los miembros de la UE, lo que significa que los países europeos actuarán solos… Como resultado, existe la amenaza del colapso de la Unión Europea. Pero me interesa, si ¿es esta Unión Europea que quisiéramos ver?
La situación en Venezuela incluso llevó a desacuerdos en España. Allí tampoco existe una unidad de opiniones sobre el reconocimiento del líder de la oposición venezolana como presidente del país. Así, el jefe del gobierno, Pedro Sánchez, criticó duramente a los líderes del partido de la oposición, Partido Popular, Pablo Casado, y al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que reaccionaron críticamente a las acciones del gabinete gobernante y no compartieron la posición de Don Pedro. No quisiera que este problema en España condujera a una crisis política, pronto podamos ver en la Unión Europea …

Tusk mandó Gran Bretaña al infierno

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha declarado que para los políticos que promovieron el Brexit sin tener siquiera un plan hay un lugar especial en el infierno. Sus palabras se citaron en el periódico británico The Guardian. Esas palabras figuran también en su página de Twitter.
Londres ha puesto en peligro la seguridad de toda la Unión Europea por su decisión de retirarse de la organización. Pero no creo que Tusk tuviera derecho a este tipo de expresiones. Tales acciones no solo contribuyen a resolver el problema de la salida, sino que agrava la situación en vísperas de las complejas negociaciones con Theresa May. Muchos políticos británicos destacados criticaron las palabras del ex primer ministro de Polonia.
Es muy difícil predecir cómo la situación evolucionará…Pero la pregunta irlandesa llevó al Brexit a un punto muerto.

Se repite la historia… ¿Qué le espera a Venezuela?

La situación en Venezuela sigue agravándose cada día. En los últimos años, la vida de venezolanos se caracteriza por el empeoramiento de la situación social y económica. La enorme inflación, la devaluación del bolívar y el desempleo masivo no contribuyen a un mejor nivel de vida en el país. En busca de una vida mejor cientos de miles de venezolanos emigran a los países vecinos, incluso Colombia, que hasta hace poco era aún menos próspera que Venezuela. Se puede decir, la población sobrevive en ese entorno.
Entonces, el 23 de enero en Venezuela se organizaron las manifestaciones públicas a propósito de la conmemoración del 61º aniversario del 23 de enero de 1958, cuando se produjo el derrocamiento del general Marcos Pérez Jiménez, líder del último gobierno militar que tuvo Venezuela. Durante una marcha de protesta, el presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela y líder de la oposición, Juan Guaidó, se proclamó “presidente encargado” del país. Inmediatamente después de su anuncio, el jefe de la Casa Blanca reconoció oficialmente al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como “presidente interino” de Venezuela. Esto no es una casualidad. Quizás, sea provechoso para los EE.UU. Es fácil de controlarle y darle sus propios órdenes. Además, Guaidó tiene las relaciones estrechas con el gobierno estadounidense. No hay ningún secreto que en diciembre Guaidó viajó a la consulta en los EE.UU., Brasil y Colombia, y tomó su decisión de proclamarse presidente interino de Venezuela tras una conversación telefónica con el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, quién antes había prometido su reconocimiento por parte de Washington. Juan Guaidó estudiaba en una de las prestigiosas universidades estadounidenses, y su familia ahora vive en Florida.
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A su vez, la Unión Europea aumentó la presión contra Venezuela. Los líderes de Alemania, Francia, España y Reino Unido han dado 8 días al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para que convoque “unas elecciones libres y trasparentes”. Los líderes europeos consideran que el Parlamento de Guaidó es uno de los órganos legalmente elegidos en Venezuela. Muchos países de la UE y los EE.UU. llamaron las elecciones presidenciales del 20 de mayo 2018 falsificadas, y condenaron la inauguración de Maduro del 10 de enero. Más tarde, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no descartó una intervención militar de Washington en la crisis política en Venezuela.
Pero al mismo tiempo, no hay que olvidar que el presidente en ejercicio venezolano, Nicolás Maduro, tiene su parte de culpa. Durante su período del gobierno, Maduro llevó a su país a una terrible crisis económica. En la República se observa una enorme carencia de productos básicos, inflación elevada, pobreza y desesperanza, altas tasas de delincuencia, la emigración masiva de la población y las sanciones internacionales. Y esa crisis política, económica y social atribuyó a que el gobierno estadounidense actuara en sus propios intereses, interfiriendo en los asuntos internos de la República.
La historia contemporánea está plagada de ejemplos de la intervención de un estado fuerte o una coalición de estados en los asuntos internos de otro estado. Por lo general, nunca pasó nada bueno. Un ejemplo reciente fue la situación en Ucrania en 2014. En aquel momento también se planteó un ultimátum al actual gobierno, lo que dio lugar al cambio de un régimen totalitario con un toque de oligarquía a otro, al deterioro de las condiciones de vida de la población y al deterioro de la situación económica en el país. Y lo más importante, esto provocó la guerra interminable, a la cual el actual gobierno no puede o no quiere poner fin, y que se utilizará activamente en las próximas elecciones presidenciales.
Sin duda, la situación en Venezuela repita la de Ucrania, quiero decir, la posibilidad de que se libre una guerra civil. Pero no podemos esperar, que un cambio drástico del gobierno mejore la situación política interna. Quiero creer, si eso ocurre, solo pacíficamente: como resultado de las elecciones. Probablemente, el nuevo gobierno atienda principalmente las necesidades de sus patrocinadores, los Estados Unidos…

Rumanía asumió la presidencia de la Unión Europea pese a las diferencias con la Unión Europea

Desde el 1 de enero de 2019, Rumanía, uno de los países más pobres de la UE, asumió a Presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea.
Y ahora muchos temen que esto pueda llevar a una catástrofe. Durante 2 años el país sufría la crisis interna, la Comisión Europea culpaba a Bucarest por corrupción. Después de las elecciones parlamentarias en 2016, una coalición del Partido Socialdemócrata (PSD) y Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), gobernaba en el país. La coalición promueve la reforma judicial que ha sido criticada por Bruselas. Muchas leyes aprobadas en 2018 debilitan la independencia de la justicia y tienen por objeto evitar el enjuiciamiento penal de los políticos corruptos.
Pero hoy en día la Unión Europea tiene que seguir adelante con los temas siguientes de la agenda europea: la salida de Gran Bretaña de la UE (Brexit), las próximas elecciones al Parlamento Europeo en mayo, el acuerdo sobre el presupuesto europeo para 2021-2027 y la solución de la crisis migratoria. Por eso, la mayoría de los críticos consideran que el gobierno rumano, en realidad, sea incompetente y no esté listo para realizar estas tareas, porque el país tiene muchos problemas internos.
La llegada a la presidencia de uno de los miembros más nuevos de la UE fue duramente criticada por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, quien había afirmado al diario alemán ‘Die Welt’, que estaba esperando este inevitable cambio sin entusiasmo. Tiene dudas que el gobierno rumano esté técnicamente bien preparado para presidir el Consejo de la UE, y que sea capaz de actuar con prudencia y escuchar a los demás. Además, aseguró que el gobierno de Bucarest aún no había entendido completamente lo que significaba presidir los países de la UE. Juncker considera que el estado actual de la política rumana es tal que el país no puede actuar como una “entidad compacta” en Europa.
Sin embargo, el problema de la integración de los países de los Balcanes se transforme en un obstáculo durante la presidencia de Rumanía. Rumanía tratará de concentrarse en resolver los conflictos regionales en los Balcanes con ayuda de los esfuerzos paneuropeos y en atraer inversiones europeas. La mayoría de los países europeos cree que esto podría incrementar la tensión entre los países occidentales y orientales, ya que el gobierno rumano asegura que este problema es prioritario. Esto me lo recuerdo el tiempo durante la presidencia de Bulgaria en la primera mitad de 2018, donde prestaba mucha atención a los países de los Balcanes, sus necesidades y problemas.
Actualmente, la Unión Europea tiene mucho en qué pensar y no está claro, cómo Rumanía va a afrontar los desafíos que afronta la comunidad europea, teniendo en cuenta la mala situación política en el país y la desconfianza a las acciones futuras del gobierno rumano no solo por parte de los países miembros, sino también del presidente de la Comisión Europea. Todavía no había dicha desconfianza en el país presidente de la UE. De hecho, ha sido destacado por algunos que Rumanía debería abandonar su presidencia en el Consejo de la UE.
¡No importa lo que parezca, pienso, no tenemos que ser tan críticos, y el nuevo presidente de la UE merece una oportunidad!

¿Qué le espera a Europa en el nuevo año?

Este año Europa pueda ser afectada por graves conmociones. “Chalecos amarillos” en Francia, el doloroso divorcio de Gran Bretaña y Bruselas, el anuncio de Merkel sobre su retiro de la política. Creo que la Unión Europea está perdiendo su poder gradualmente …

En 2019, la Unión Europea se enfrentará a cambios significativos. Las próximas elecciones europeas se celebrarán del 23 al 26 de mayo de 2019, y algunos expertos prevén que éstas pueden incrementar la influencia de los partidos derechistas. Los cambios también afectarán a los ejecutivos de la UE: la Comisión Europea elegirá al nuevo presidente de la Comisión Europea, que será designado en noviembre para un período de cinco años.
Además, los grandes países de la Unión Europea, Francia y Alemania, tienen ahora graves problemas internos. Por ejemplo, las protestas masivas que asolaron a Francia a finales de 2018, han representado un duro golpe al presidente francés. Emmanuel Macron estaba a un paso de la dimisión. Pero su equipo logró evitar que la Quinta República se cayera por sus ingentes esfuerzos. Las acciones de los “chalecos amarillos”, que inicialmente se opusieron al aumento de los precios de la gasolina, y luego expresaron su insatisfacción con la situación social en Francia, comenzaron el 17 de noviembre. Y aún así continúan las protestas masivas. La octava ronda de las manifestaciones se llevó a cabo el 5 de enero. Las protestas masivas están acompañadas por enfrentamientos de manifestantes con la policía, disturbios e incendios de automóviles, destrucción de tiendas y bancos. Mientras tanto, las protestas se extendieron a otros países europeos. Por lo tanto, los “chalecos amarillos” ya están en plena marcha en Bélgica, los siguientes en la línea son los Países Bajos, Alemania y otros vecinos de Francia.
chalecos mapa
Sin embargo, algunos expertos indican, que en 2019 Francia pueda convertirse en el punto más caliente de Europa, desde donde el clima de protesta se extenderá por todo el mundo. Y luego, la Unión Europea tendrá que acostumbrarse a la vida en el volcán, porque muchos países de la UE tienen el nivel de vida mucho más bajo que en Francia. Pongamos por caso, Bulgaria o Rumania.
No te olvides del flujo de refugiados a Europa, que solo se intensificó a principio del año. ¿Soportarán Francia y el resto de la Unión Europea la afluencia de personas que necesitan ser alojadas, alimentadas, provistas de trabajo y beneficios sociales?
Se puede ver, que no todo está bien en Gran Bretaña. El doloroso Brexit, que dividió el país, no es un buen augurio para los ciudadanos de este país. Pero la Unión Europea también resultará afectada por este paso de Gran Bretaña, ante todo, la organización enfrentará serias dificultades económicas. Es posible que el Brexit afecte a toda la economía global. Además, la salida del país de la UE puede llevar a un efecto dominó: otros países descontentos seguirían a Londres. Y luego la poderosa Unión Europea, que en 2018 incluso pensó en crear un ejército unido, se convertiría en una organización que colapsaría en cualquier momento …
Es bien sabido, que las cosas en Alemania no van bien. Angela Merkel anuncia que éste será su último mandato como canciller alemana y no volverá a presentarse a la reelección en 2021. La posible candidatura para reemplazar a Merkel como líder de la UDC podría ser la Secretaria general del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer. En ese contexto, el gobierno alemán no parece muy estable.
A pesar de los desafíos, hoy en día la Unión Europea necesita unirse para superar todas las dificultades temporales y volver a la prosperidad.

Francia, el nuevo enfermo de Europa

En los últimos años Varsovia se ha enfrentado con París que critica abiertamente a las reformas judiciales polacas que, según la opinión del gobierno francés, violan los principios fundamentales de la democracia de la Unión Europea.
Hoy en día, Francia atraviesa una grave crisis, y Polonia decidió no dejar pasar esta oportunidad de agudizar más las tensiones entre ambos países y llamó a Francia “the sick man of Europe” (el enfermo de Europa). Lo dijo el ministro de las Relaciones Exteriores de Polonia, Jacek Czaputowicz.
“Francia es el enfermo de Europa, es un lastre para Europa, mientras que Polonia es su punto brillante”, declaró el ministro.
Según su opinión, algo no está bien en Francia. Todo ello confirma el ataque terrorista en Estrasburgo que causó la muerte de cinco personas, así como las protestas de los chalecos amarillos. Al mismo tiempo, la retirada de las reformas estatales por parte del presidente francés, Emmanuel Macron, es algo muy triste.
La crítica de Czaputowicz refleja las largas controversias entre los países desde que en 2015 el partido populista de derecha Ley y Justicia (PiS) llegó al poder en Polonia. Un poco más tarde, Macron criticó las reformas judiciales de Polonia que según la Unión Europea, representan una amenaza para la independencia del poder judicial. Pero incluso antes de que Macron llegara al poder en 2017, las relaciones entre Francia y Polonia fueron tensas. Esto ocurrió en 2016, cuando Polonia decidió romper un contrato con Airbus por la compra de 50 helicópteros Caracal, valorado en unos 3.000 millones de euros.
Aunque Polonia tiene malas relaciones no solo con Francia, sino también con otros países de la UE. En primer lugar, es el problema de la distribución de los inmigrantes. Polonia se niega categóricamente a aceptar a los inmigrantes, allegando las amenazas terroristas.
En segundo lugar, no se puede olvidar el conflicto de Polonia con Alemania, cuando el gobierno polaco reclamó reparaciones a Alemania por la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, durante mucho tiempo Polonia ha violado los principios de la solidaridad europea. En 2003 apoyaba la operación militar de los Estados Unidos en Irak. Aunque todavía el gobierno polaco sigue orientándose más a Washington, que a Bruselas. Y la reciente visita de Donald Trump a la capital de Polonia confirmó las relaciones especiales entre estos países.

Además, Polonia es uno de los mayores receptores de subsidios europeos, cuyo crecimiento económico se debe en gran parte a la asistencia económica de la UE durante muchos años. Pero al mismo tiempo, Varsovia trata de perseguir su propia política interna e incluso extranjera, que va a menudo en contra de la opinión de Bruselas.
Por lo tanto, no me gustaría que la UE estuviera al borde de la guerra a causa de ese país desagradecido…